British American Tobacco inicia en España el primer proyecto de reciclado de cigarrillos

Durante unos meses los fumadores del edificio madrileño de Torre Espacio, donde trabajan diariamente cerca de 2.500 personas tomarán parte en un proyecto pionero en toda Europa de reciclado de residuos de cigarrillos.

La compañía British American Tobacco España, que tiene su sede corporativa en este edificio desde 2010, pone en marcha este proyecto bajo el lema Apaga y Recicla. La implementación de este proyecto pionero de reciclado de residuos de tabaco corre a cargo de la filial española de la multinacionalTerraCycle, que ha desarrollado la metodología para reciclar los residuos de los cigarrillos y lo aplicará por primera vez en Europa gracias a la iniciativa española a través de este proyecto piloto.

El aspecto de la concienciación es una de las dos vertientes del proyecto. Por un lado, se trata de sensibilizar a los fumadores para que se deshagan de forma responsable de los filtros de los cigarrillos. Por otro, llevar a la práctica el reciclado de los residuos de cigarrillos, para que que tengan una nueva vida útil: la ceniza y los residuos de tabaco se convertirán en fertilizantes y abonos naturales para la agricultura; el papel que rodea al filtro, en nuevo papel o cartón reciclado; y el filtro, en elementos plásticos de uso industrial, como palés, o de uso cotidiano, como carcasas de bolígrafos o nuevos embalajes.

Fuente CE. COMPROMISO EMPRESARIAL. ENERO – FEBRERO 2013

COMENTARIO. José-Luis Díaz-Maroto Muñoz. Médico. SEMERGEN. CNPT

Este sí que es un gran proyecto en relación a la protección medio ambiental, denominado “Apaga y Recicla”, que la compañía British American Tobacco inicia en España.

Y es que pocas veces se habla de las consecuencias que produce el consumo de tabaco en el mundo y la contaminación ambiental. Por lo que merece la pena extenderse en este comentario

Son muchos millones las colillas de cigarros que acaban tiradas en el suelo cada año en el país. Estos residuos no son biodegradables y acumulan elementos tóxicos que suponen un serio riesgo para la fauna.  De hecho, un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Cataluña concluyó que ahora los mayores focos de suciedad por acumulación de colillas se encuentran en las aceras de las calles con más empresas.
En España se fuman unos 89 millones de cigarrillos al día, lo que supone 32.455 millones de filtros desechados anualmente, según un informe reciente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).

¿Cuántas de estas terminan en el suelo? Lo cierto es que no existen estudios sobre el caso español, pero sí sobre otros países. En Australia, por ejemplo, se ha calculado que el 50% de los cigarros consumidos se fuma en el exterior, y de estos el 59% se tira al suelo en vez de en un cenicero o una papelera. Una proporción similar en España, o incluso con porcentajes más optimistas, para tener una estimación prudente, supondría que estén acabando en el suelo del orden de 4.000 millones de colillas.

¿Qué sucede con estos filtros, a dónde van a parar? Este residuo ensucia nuestras calles, pero lo más preocupante es que, generalmente, la lluvia los arrastra hasta cursos fluviales, llegando a las costas y campos. A pesar de su apariencia los filtros no son biodegradables, están fabricados con acetato de celulosa, que tarda bastante tiempo en degradarse, pueden pasar desde meses hasta incluso 10 años para que se descompongan.

Pero el problema básico no radica en el tiempo que perduran estos residuos, sino en la toxicidad que acumulan. El filtro de las colillas está diseñado para acumular los componentes del tabaco, incluidos los químicos más nocivos, que son liberados en contacto con el agua. Por tanto cuando llegan a los ríos o incluso al mar, sueltan estas sustancias, lo que supone una grave amenaza para la biodiversidad.

Otros impactos provocados por colillas no son menos preocupantes:
• Como es sabido, las colillas son también una de las causas de los incendios forestales que tanto daño ocasionan a nuestra superficie forestal.
• Las colillas pueden ser ingeridas accidentalmente por niños pequeños. Y además han sido encontradas en los estómagos de diferentes especies, aves, tortugas y otras especies marinas.
• La basura que provocan las colillas en nuestras calles, supone grandes costes de limpieza, además de un impacto visual

FUENTES: VANESSA SÁNCHEZ* (SOITU.ES)  Rodolfo Clix