'Salud, tabaco y Eurovegas'. Los profesionales de farmacia se unen a la petición de no modificar la Ley

El hábito tabáquico es una de las principales causas de muerte en el mundo.

La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Lugo, Ana Prieto, confía como profesional sanitaria en que el Ministerio de Sanidad no modifique la ley antitabaco hacia una flexibilización para permitir fumar en los casinos de Eurovegas. Aboga en este artículo por que los grandes intereses económicos no se antepongan por encima de la salud de los ciudadanos

Las recientes declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno de España, Soraya Sáez de Santamaría que no descartan un cambio en la ley antitabaco hacia su flexibilización para mermitir fumar en los casinos de Eurovegas, me preocupan comociudadana y especialmente como profesional sanitaria.

La necesidad que tenemos en nuestro país de inversores y creación de empleo no debe ir ligada a anteponer los intereses del gran capital por encima de los intereses sanitarios.

Hace ya algo más de dos años, el viernes 31 de diciembre de 2010, se publicaba en el BOE la ley 42/2010, más conocida como la ley antitabaco, que, a instancia de las autoridades sanitarias, prohibe fumar en "lugares accesibles al público en general o lugares de uso colectivo, con independencia de su titularidad pública o privada", y el día 2 de enero de 2011, entró en vigor esta nueva ley antitabaco en España. Esta ley cuenta con el apoyo mayoritario de los ciudadanos.

Desde ese día ya no se puede fumar en los sitios públicos y cerrados, ampliándose, incluso, la prohibición a bingos y a casinos.

El gran objetivo de esta ley antitabaco es evitar las muertes y las enfermedades asociadas al tabaquismo, ya que el hecho de vetar el tabaco en lugares públicos consigue una importante mejora de la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el tabaquismo como una enfermedad adictiva crónica y el tabaco es, según datos de Sanidad, la primera causa de muerte evitable en España. Cada año en nuestro país mueren unas 50.000 personas a causa de enfermedades provocadas por el consumo de tabaco que equivale a una media de casi unas 140 defunciones diarias.

Alrededor de 1.300 de las muertes anuales son atribuibles a la exposición involuntaria al aire contaminado del humo del tabaco (ACHT) en no fumadores o fumadores pasivos.

La exposición durante 1 hora al aire contaminado del humo del tabaco equivale a fumar 2 ó 3 cigarrillos. Eliminando el consumo del tabaco, se evitarían las muertes causadas por el tabaquismo.

La exposición al ACHT, tanto al humo pasivo, que es el que exhalan los fumadores, como al humo lateral, que es el que se eleva del cigarrillo o pipa, puede aumentar en los fumadores pasivos el riesgo de padecer enfermedades crónicas y/o mortales como ictus, cáncer de pulmón, cardiopatía isquémica o EPOC. Y está relacionado con el agravamiento de enfermedades respiratorias, como ocurre en personas asmáticas.

El riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón es entre un 20-30 % superior en los no fumadores que viven con un fumador, y entre un 12-19% mayor en las personas que respiran el humo ajeno, por ejemplo, en el lugar de trabajo. La combustión de un cigarro desprende más de 4.000 sustancias químicas y de ellas más de 50 son susceptibles de provocar cáncer.

En embarazadas, la exposición al humo del tabaco ajeno puede provocar recién nacidos de bajo peso, muerte fetal o un parto prematuro. Según un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Hasselt en Bélgica, en colaboración con el Centro de Epidemiología Prenatal belga y publicados en la revista "British Medical Journal", se demuestra que desde que se prohibió fumar en lugares públicos, el riesgo de partos prematuros se redujo en casi un 6 por ciento.

Aún así, continuamos fumando, y seguimos exponiendo a los que nos rodean (familia, nuestros niños, amigos, compañeros...) al humo del tabaco. Esto se debe entre otros factores a que la nicotiva genera una gran dependencia. Dependiencia física, al activarse en el cerebro a causa de la nicotina el "centro de recompensa o núcleo accumbens", fumando. Y dependencia psicológica y social, donde el tabaco forma parte de las actividades cotidianas de los fumadores apareciendo la figura, tan bien conocida por todos, del "fumador social", que es aquél que fuma en encuentros, reuniones, o cualquier otro acontecimiento social.

Y aún así es posible dejar de fumar. Siempre compensa hacerlo.

La responsabilidad de cualquier profesional sanitario es involucrarse, responsabilizarse, y concienciar a la población de los riesgos que para la salud conlleva el consumo de tabaco, y contribuir a través de nuestros conocimientos a ayudar al abandono del hábito de fumar.

Cuando un fumador desea dejar de fumar, y recibe apoyo tiene más posibilidades de lograrlo, y debe saber que las recaídas son normales y forman parte del proceso de abandono del hábito tabáquico.

Como profesional sanitaria confío y espero que el Ministerio de Sanidad no modifique la ley antitabaco hacia una flexibilización para permitir fumar en los casinos de Eurovegas, no anteponiéndose de esta manera los grandes intereses económicos por encima de la salud de los ciudadanos.

Fuente: medicosypacientes.com

Noticia comentada por Adelaida Lozano Polo. Tesorera del CNPT y representante de FAECAP

En este artículo de opinión Ana Prieto Nieto, Presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Lugo, expone los riesgos del consumo de tabaco y los efectos negativos de la exposición al humo.

Pero lo más importante a destacar es que se une a la petición de numerosas organizaciones científicas y sanitarias para pedir que no haya un retroceso en la ley del tabaco. Modificar la actual Ley 42/2010 de medidas sanitarias frente al tabaquismo para permitir fumar en unos determinados espacios públicos, como podrían ser los casinos, pondría en peligro la eficacia de la actual legislación cuyo mayor éxito es contribuir a cambiar la norma social de fumar.

Son muchas las voces de expertos y expertas que se están alzando a favor de mantener la actual legislación española y de impulsar la aprobación de la Directiva Europea del Tabaco para que conjuntamente avancemos en el control de la epidemia del tabaquismo. Como enfermera que soy yo también espero, al igual que Ana  Prieto, que el Gobierno atienda a nuestras peticiones por el bien de toda la ciudadanía.