Ana Mato: 'Tenemos que regular los cigarrillos electrónicos'

Según la ministra de Sanidad, España trabaja con Bruselas para regularlos. No aclara si estos productos se equiparan con los preceptos de la ley antitabaco

La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Ana Mato, ha afirmado que España está trabajando con la Unión Europea en un futuro marco normativo que regule los cigarrillos electrónicos. "Los cigarrillos electrónicos es una cuestión que tenemos que regular", ha afirmado en una entrevista en Los desayunos de TVE, donde ha aclarado que este debate ya esta sobre la mesa de Bruselas.

"Ahora mismo hay abierto un debate en trono a ello y nosotros estamos trabajando con la Unión Europea en ese tema", ha señalado, sin aclarar si la norma va a ir en la misma línea a la adoptada en Cataluña, donde se pretende equiparar los cigarrillos electrónicos con los preceptos de la vigente ley antitabaco.

"Hay que verlo, algunas personas lo consideran un medicamento otros un producto de consumo y otros un producto de tabaco, al final lo importante es buscar un punto de equilibrio y hacerlo en todos lo países de la Unión Europea por igual", ha concluido.

En España, ante la falta de información sobre sus riesgos para la salud, la primera en establecer una regulación ha sido la Agencia de Salud Pública de Catalunya (Aspcat), organismo de la Generalitat, que anunciaba la pasada semana su intención de equiparar los cigarrillos electrónicos con los preceptos de la vigente ley antitabaco.

Mientras la UE ha notificado en diversas ocasiones su intención de regularlos y generar más conocimiento sobre su seguridad para la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejaba completamente su uso, al menos, hasta que algún organismo regulador competente compruebe su efectividad, seguridad y calidad.

Según la OMS, los riesgos para la salud del uso de cigarrillos electrónicos o sistemas electrónicos de administración de nicotina (ENDS) no han sido determinados, aunque por el momento las pruebas científicas indican que los productos varían mucho en la cantidad de nicotina y otras sustancias químicas que suministran.

Comentario Junta Directiva del CNPT:

Recientemente se están produciendo numerosas noticias en relación al cigarrillo electrónico que aportan puntos de vista diferentes. De hecho no hay una regulación uniforme sobre estos productos, sino que se están planteando diferentes propuestas.

La realidad es que nos encontramos ante un fenómeno en crecimiento que desde el punto de vista de salud pública es preocupante por los efectos en la salud que puede tener su uso y por la implicación directa con las medidas de control de tabaquismo. Desconocemos la composición exacta de los distintos tipos de cigarrillos electrónicos. Todavía no hay evidencia científica suficiente que demuestre su utilidad como productos para dejar de fumar. Tampoco está claro que pueda ser un mecanismo efectivo de reducción de daños. Sin embargo si hay estudios que refieren toxicidad y otros que relacionan su uso con la incitación al consumo de tabaco en adolescentes. Además de todo esto, estamos observando que las estrategias de marketing utilizadas están siendo muy agresivas, tal y como ya ocurrió años atrás con los productos del tabaco.

Todas estas circunstancias demuestran la necesidad de establecer un marco regulatorio que vele por la seguridad de estos productos, que asegure una información veráz a los consumidores y que tenga en cuenta la repercusión en la prevención del tabaquismo.  En este sentido estamos observando incipientes iniciativas legislativas en diferentes países así como en España, en concreto en un par de Comunidades Autónomas. Además se está negociando la regulación a través de la Directiva Europea de productos del Tabaco, siendo una estupenda oportunidad para conseguir una regulación homogénea en la Unión Europea, que también la asegure en el conjunto de España.

Ante esta situación desde el CNPT preocupados por todo este fenómeno estamos revisando y actualizando el posicionamiento sobre los cigarrillos electrónicos, en el que sin duda tendremos en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, así como las últimas evidencias científicas disponibles.