Las tres principales terapias para dejar de fumar no plantean riesgos graves para el corazón

Los tres tipos principales de terapias para dejar de fumar no aumentan el riesgo de ataque cardiaco según un análisis sobre los efectos secundarios de estas terapias publicado en la revista Circulation Research: Journal of the American Heart Association.

Los tres tipos principales de terapias para dejar de fumar no aumentan el riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular o muerte relacionada con el corazón, según un análisis sobre los efectos secundarios de estas terapias publicado en la revista 'Circulation Research: Journal of the American Heart Association'.

En los últimos años, ha habido preocupación por que algunos productos para dejar de fumar pueden tener riesgos cardiovasculares graves, pero este estudio de 63 ensayos clínicos y 30.508 personas concluye que no hubo un aumento de los eventos cardiacos con los chicles y parches de reemplazo de nicotina o el tratamiento vareniclina para la adicción a la nicotina ('Chantix') y que el antidepresivo bupropion ('Wellbutrin') protege contra las formas graves eventos cardiacos.

"Sin lugar a dudas los beneficios de dejar de fumar son mayores que los riesgos potenciales de terapias para abandonar el hábito tabáquico", sentencia Edward J. Mills, coautor del estudio y profesor asociado de Medicina en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, y la Cátedra de Investigación Canadá de la Universidad de Ottawa.

Dejar de fumar se asocia con una mejor salud cardiovascular, un aumento de la esperanza de vida, mejoras en la calidad de vida y la reducción de los costos de salud para tratar enfermedades asociadas al tabaquismo. La terapia de reemplazo de nicotina con parches o chicles de nicotina aumenta el riesgo de síntomas cardiacos menores, como un latido del corazón más rápido o irregular, dijeron los investigadores.

"Estos riesgos pequeños son bien conocidos por los médicos y, por lo general, pasan con el tiempo", matiza Mills. "Se producen con mayor frecuencia cuando la gente está tomando la terapia de reemplazo de nicotina y el tabaco al mismo tiempo, algo que es una mala idea", agrega este investigador.

Anteriormente, los científicos encontraron que la combinación de terapia de reemplazo de nicotina, llevar un parche y tomar chicles de nicotina cuando existe la necesidad de fumar, puede ser más eficaz, pero conducir a más efectos secundarios que cualquiera de las dos por separado, sin embargo, la mayoría de los pacientes en el análisis estaban relativamente saludables.

"Es posible que los factores de riesgo pueden ser diferentes en las personas con múltiples enfermedades --considera Mills--. Los pacientes deben hablar con su proveedor de atención médica sobre cualquier factor de riesgo potencial que puede haber desarrollado a raíz de su historia con el tabaco. Para los pacientes que tienen enfermedad pulmonar crónica u otros riesgos cardiovasculares asociados, los médicos deben determinar qué terapia para dejar de fumar debe utilizar según sus perfiles de riesgo".

Fuente: Europa Press

Comentario. José-Luis Díaz-Maroto Muñoz. Médico. Miembro del  CNPT

En este momento que hay tanta discusión y polémica sobre el cigarrillo electrónico, el artículo que estudia los tres principales tratamientos para dejar de fumar y que se ha publicado en la revista científica 'Circulation Research: Journal of the American Heart Association', deja las cosas muy claras.

Una vez más, se insiste que los medicamentos de primera línea para dejar de fumar son  los constituidos por nicotina, el bupropión y la vareniclina, no producen riesgo cardiovascular grave. Además señala que hay que considerar la asociación en muchas ocasiones de terapia sustitutiva con nicotina y el que se fume a la vez, circunstancia que si puede ocasionar riesgo cardiaco. En realidad es la nicotina fumada la que entraña peligro en el aparato cardiovascular, pues al inhalar el humo del tabaco se producen picos de nicotina que dañan el corazón. La nicotina por sus efectos en el sistema cardiovascular y merced a su efecto simpaticomimético, produce incremento de la frecuencia cardíaca, elevación de la presión arterial, incremento de la vasoconstricción  cutánea.

En la actualidad, y dado que el cigarrillo electrónico no se ha clasificado como medicamento para dejar de fumar, son los medicamentos de primera línea mencionados, los que debemos ofrecer a nuestros pacientes fumadores, cuando hagan un serio intento de abandono del consumo de tabaco,  junto con el asesoramiento psicológico.