El cigarrillo electrónico es tan adictivo como el tabaco tradicional

Lleva nicotina y algunos componentes cancerígenos como níquel y cromo

Los pocos estudios que hay al respecto coinciden en que quienes dejan de fumar cigarrillos tradicionales usando el cigarrillo electrónico acaban enganchándose al electrónico, debido a que contiene nicotina, que es el componente que crea adicción. Así lo afirma Juan Manuel Díez Piña, del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Móstoles, ponente en una mesa sobre tabaquismo celebrada en el XIX Congreso de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid).

Este especialista asegura que tampoco se puede concluir que el cigarrillo electrónico sea seguro porque, a pesar de que lleva menos componentes tóxicos que el cigarrillo tradicional, contiene algunos componentes cancerígenos, como el níquel y el cromo. “Los efectos deletéreos de su consumo no serán visibles hasta dentro de años, como ya ocurrió con el consumo de tabaco tradicional”, advierte.

Asimismo, señala que hay datos de países como Francia que revelan que “más de la mitad de los jóvenes que han probado el cigarro electrónico no habían coqueteado aún con el cigarro clásico. Las falsas creencias de que es menos dañino y menos adictivo favorecen el inicio del consumo”. En opinión de Díez Piña, “parece que este dispositivo normaliza de nuevo la conducta de fumar, por lo que no se debería perder el terreno ganado en materia de salud pública”.

Precisamente, el Parlamento Europeo ha aprobado una revisión de la Directiva de la Unión Europea (UE) sobre los productos del tabaco. José Ignacio de Granda, neumólogo del Hospital Universitario 12 de Octubre, explica que una de las razones de esta revisión, además del impacto negativo que el consumo de tabaco tiene en la salud –se estima que causa unas 700.000 muertes evitables cada año en la UE–, es que han aparecido en el mercado nuevos productos, como los cigarrillos electrónicos, cuya cuota de mercado está aumentando.

Las nuevas normas, según De Granda, “están concebidas para garantizar la igualdad de trato en toda la UE en relación con los cigarrillos electrónicos que contengan nicotina. Aunque pueden tener un papel que desempeñar en el abandono o la reducción del hábito de fumar, todavía no se conocen sus efectos a largo plazo en la salud pública. Dado que la nicotina es una sustancia tóxica y adictiva, es preciso establecer requisitos de seguridad y calidad aplicables a los cigarrillos electrónicos que contienen esta sustancia”. Así, gracias a la revisión, “los consumidores de cigarrillos electrónicos se beneficiarán de unos requisitos de calidad y seguridad mejorados; estarán mejor informados gracias a las nuevas obligaciones sobre envases y etiquetado; y estarán más protegidos”, indica el especialista.

Novedades en el diagnóstico de nódulos pulmonares

También en el XIX Congreso de Neumomadrid se ha desarrollado el curso ‘Novedades en enfermedades respiratorias’ en el que Fabien Maldonado de la Mayo Clinic, en Rochester (Minnesota, Estados Unidos), ha descrito el funcionamiento de una tomografía axial computarizada (TAC) que, combinada con un software desarrollado por su equipo, supone un avance en la caracterización no invasiva de los nódulos pulmonares. Esta tecnología, según ha explicado Maldonado, “adapta la imagen del TAC a las lesiones, sobre todo en el caso de los nódulos pulmonares subsólidos, que son más complejos de diagnosticar”. Lo que hace el software es “descomponer la imagen del TAC en diferentes bloques que permiten analizar mejor la lesión y seleccionar regiones de interés que se convierten en histogramas de densidad”, ha detallado el especialista. A la luz de los resultados obtenidos en las pruebas de validación, que se publicarán próximamente, esta nueva técnica de diagnóstico por imagen permite “diferenciar los nódulos agresivos de los indolentes en función de la densidad”, ha destacado Maldonado.

Comentario de Cristina Pinet Ogue. Coordinadora del Programa de Evaluación y Tratamiento del Tabaquismo y miembro de la SEP:

"Un aspecto del cigarrillo electrónico que no ha recibido tanta atención como su posible acción deleterea sobre la salud, es el de dispositivo administrador de una sustancia adictiva, como es la nicotina. La nicotina es el componente del tabaco que provoca la adicción, y el cigarrillo electrónico administra a la persona que lo usa, una cantidad no claramente cuantificable, al menos hasta el momento actual, y por una vía, la de absorción pulmonar, de alta biodisponibilidad, como también lo es a través del humo del tabaco.

La rapidez con que una sustancia psicoactiva es capaz de producir abuso y dependencia, depende de diversos factores, uno de los más importantes es la rapidez con que llega la sustancia al cerebro, a los receptores específicos. A mayor rapidez de llegada, más rápida es la alteración de los receptores, y más rápidos son los cambios que llevarán a los procesos de mantenimiento del consumo y a la dependencia.
El cigarrillo electrónico es un dispositivo de administración a nivel pulmonar, a priori,  con un alto potencial de causar abuso y dependencia, un potencial muy superior a la posibilidad de producirla de otros dispositivos de administración de nicotina, de los que disponemos para el tratamiento, como son los parches, los sustitutivos orales y el spray bucal, herramientas terapeuticas, estudiadas ampliamente, con seguridad y eficacia contrastada, así como con un bajo potencial de abuso y dependencia.

A falta de estudios que lo avalen, la recomendación de este dispositivo para tratamiento, está sujeta al riesgo de esta alta posibilidad de producir dependencia."