Los hijos de padres adictos a la nicotina son más propensos a convertirse en fumadores

Cuanto más tiempo pasa un niño expuesto al tabaquismo de un padre fumador, más probable es que se interese por los cigarrillos durante su juventud

Cuanto más tiempo pasa un niño expuesto al tabaquismo de un padre fumador, más probable es que se interese por los cigarrillos durante su juventud y se convierta en un fumador empedernido, según advierte un equipo de investigadores liderado por científicos del Centro Oncológico Integral Lombardi en la Universidad de Georgetown, Estados Unidos. 

Su trabajo, publicado en la edición digital de Pediatrics, es uno de los primeros en adoptar una visión prospectiva intergeneracional sobre el impacto del comportamiento de uno de los padres en el riesgo de fumar de sus hijos adolescentes. Los resultados sugieren que es fundamental que los padres dejen de fumar al principio de la vida de sus hijos para prevenir el tabaquismo en la próxima generación. 

"Es difícil disuadir a los niños de fumar si uno o ambos padres son muy dependientes de los cigarrillos", señala el investigador principal del estudio, Darren Mays, profesor asistente de Oncología en Lombardi. "También es importante que los padres que fuman sepan que sus hijos pueden imitar el comportamiento, sobre todo si uno de los padres es muy dependiente de la nicotina", advierte. 

Mays explica que la dependencia de la nicotina se caracteriza por fuertes ansias de fumar, con la necesidad de ingerir más nicotina para sentir los mismos efectos y, por el contrario, encontrarse mal si se deja el tabaco. Según este experto, las clínicas pediátricas deben estar alerta sobre los hábitos de fumar de los pacientes y sus padres. 

"Los hallazgos de que la exposición a la dependencia de la nicotina de los padres es un factor crítico que influye en la transmisión intergeneracional del hábito de fumar son sorprendentes y preocupantes, pero nos indican una dirección a seguir para reducir ese riesgo", afirma el estudio.
 

 
Noticia comentada por Dr. Jerónimo Melchor GARCIA SAN CORNELIO. Médico Psiquiatra del Servicio Vasco de Salud. OSAKIDETZA

“ De tal palo, tal astilla ”

O de “ Padres gatos, hijos michinos “, así sentencia el saber popular, en un alarde de sincretismo, la determinación genética y la influencia epigenética, al hablar de la predisposición a determinados comportamientos y conductas heredadas, como el fumar tabaco, por hijos adolescentes, cuyos padres son fumadores.

Sabemos, desde hace años; que en aquellos hogares en los que alguno o los dos progenitores fuman, los hijos no sólo son fumadores pasivos, y por tanto sufren más problemas de salud, que en aquellas familias en las que no se fuma. Sino que además, están más predispuestos para fumar, en edades muy tempranas, al inicio de la pubertad y adolescencia.

Es decir, además del humo, se “tragan el modelo comportamental” de los padres, y tienden a imitarlos. Basta como detonante, la curiosidad o la presión de grupo.

Este comienzo temprano en el fumar tabaco, les hace especialmente susceptibles de ser rápidamente dependientes de la droga tabaco, y predisponer al consumo de otras, como el cannabis y/ o el alcohol.

Los padres que no pueden dejar de fumar en presencia de sus hijos, debido a la grave dependencia que supone el tabaquismo, son más permisivos, al no tener argumentos, ni conducta ejemplarizante, para restringir el consumo de tabaco en el hogar. Tienden a minimizar los riesgos del tabaquismo, para justificar su propia conducta adictiva.

Por el contrario los padres no fumadores, asumen un rol protector mayor, al aportar información y educación en contra del tabaquismo, reprobando el fumar, y enviando un mensaje positivo de cuidado de la salud, al desaprobar el fumar, y transmitir a sus hijos seguridad y asertividad, frente al grupo de iguales, cuando éstos se vean sometidos a la presión para iniciar el consumo de tabaco.
Muy importante es la labor preventiva del tocólogo y ginecólogo, así como de la enfermería o matrona, desde antes del embarazo y muy determinante, la del pediatra o de la enfermera pediátrica, como se resalta en este estudio; para animar a los futuros o ya padres, a dejar de fumar, para evitar conductas no deseadas en el  futuro cercano de sus hijos.

Dr. Jerónimo Melchor GARCIA SAN CORNELIO
Médico Psiquiatra
OSAKIDETZA. Servicio Vasco de Salud. (Bilbao).