El 90% de españoles prohibiría el cigarrillo electrónico en los bares

Los médicos de atención primaria exigen al Gobierno que se restrinja su uso para evitar que los jóvenes se enganchen.

A los fumadores tampoco les gusta el limbo legal en el que está el cigarrillo electrónico. El Congreso de los Diputados aprobó hace unos meses que este novedoso producto se prohibirá en centros de salud, colegios (incluidos las zonas comunes al aire libre como los aparcamientos), transportes y en aquellas oficinas de la Administración que estén de cara al público. Además, la publicidad quedaba regulada, al amparo de lo marcado desde la Unión Europea. Es decir, casi como el tabaco normal. Pero ese casi es lo que no convencen a los profesionales sanitarios, que hoy han pedido al Ministerio de Sanidad una vuelta de tuerca más a la legislación para equipararlo al cigarrillo tradicional.

En el marco de la Semana Sin Humo, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) ha presentado una encuesta realizada en los ambulatorios de toda España sobre la percepción de los cigarrillos electrónico entre la población y la influencia del humo en los niños. Según el estudio, el 36% de los fumadores desconoce que los ‘e-cigarrillos’ son perjudiciales para la salud, frente al 29% de los exfumadores y al 28% de los no fumadores. “Existe mucha confusión en la población sobre este tema”, ha indicado Arantza Mendiguren, coordinadora de la encuesta para la Semfyc. Asimismo, siete de cada fumadores y ocho de cada personas que dejaron este mal hábito consideran que estos productos pueden intervenir en que los adolescentes se sientan atraídos por el hábito y comiencen a fumar; y, por otra parte, el 86% de los no fumadores creen que estos nuevos productos no incitan a dejar a fumar.

Pero lo más sorprendente de la encuesta es cómo ha calado la ley antitabaco en la población en general y, sobre todo, entre la población fumadora. Nueve da cada diez, el 86%, cree que es necesario un endurecimiento de la legislación, ya que en la actualidad son de venta libre y los menores de edad pueden adquirirlos y que no se puedan consumir en lugares cerrados.

Por otra parte destaca el apoyo masivo a otro tipo de medidas para erradicar el humo de espacios pequeños. El 94,7% considera fundamental prohibir fumar en el coche sobre todo si hay menores en su interior. Una iniciativa que ya se aplica en países como Reino Unido.

Fuente: ABC

Comentario realizado por Rodrigo Córdoba García, Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. PAPPS-semFYC
Representante del CNPT en Aragon

El articulo 4 de la La Ley 3/2014, de 27 de marzo dice literalmente que " En los centros o dependencias en los que existe prohibición legal de consumo de dispositivos susceptibles de liberación de nicotina y productos similares deberán colocarse en su entrada, en lugar visible, carteles que anuncien esta prohibición y los lugares, en los que, en su caso, se encuentren las zonas habilitadas para su consumo"  lo que significa que no esta prohibido fumar  e-cigs en bares, cafeterías y restaurante puesto que no están en el listado de espacios regulados. Esta redacción recuerda la ley de 2005 que supuso un gran avance pero dejo el tema de la hostelería sin resolver. Existe el grave riesgo de confusión, conflictos ciudadanos y retroceso en la ley 2010 si se permite consumir e-cigs en cualquier tipo de espacio público. ¿Quien nos dice que detrás de los vapores no se ocultaran los humos de puros y cigarrillos? ¿Como se va a evitar la resocialización y la evocación gestual del acto de fumar?. Las regulaciones van por detrás de los ciudadanos una vez mas. ¿Como puede alguien pensar que esta regulación débil  e incompleta de los e-cigs va a proporcionar unas decenas mas de puestos de trabajo?.