España es el undécimo país de la UE-15 con el tabaco más barato

Un informe del CNPT niega que el aumento de precio implique menor recaudación fiscal o que impulse el contrabando (del que hace principal responsable a las compañías tabaqueras)

'El incremento de impuestos del tabaco es la medida aislada más eficaz para reducir el consumo. Cada 10% de incremento del precio supone que un 3,7% de adultos y un 9,3% de jóvenes dejan de fumar'.

Ésta es una de la principales conclusiones del informe “La fiscalidad del tabaco y la salud”, elaborado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y en el que también se hace constar que la carga fiscal que soporta el tabaco en España ocupa el décimo lugar entre los 15 países más desarrollados de la Unión Europea (los que la integraban antes de las últimas ampliaciones).

En concreto,  en España la cajetilla de cigarrillos (su precio medio actualmente es de 4,3 euros) soporta una carga de 2,6 euros en impuestos especiales, inferior a la media (3,30 euros) que se aplica en la UE-15, donde los extremos están representados por Luxemburgo (2,24 euros) y Reino Unido (5,76). La conclusión es que hay 9 países  dentro de la UE-15 con mayor carga impositiva que España. (En los países del resto de la unión europea, los precios medios y las cargas fiscales son menores que en la UE15 excepto los casos de Malta y Chipre, cuyas cargas fiscales son similares a la española.)

A tenor de estos datos, el CNPT, que agrupa a cuarenta asociaciones profesionales y sociedades científicas del ámbito sanitario, considera que en España hay un “gran margen” para aumentar el precio de los cigarrillos, alineándose así con la propuesta de la OMS, que con motivo del Día Mundial sin Tabaco 2014 ha solicitado a sus países miembros que incrementen los impuestos del tabaco hasta niveles que reduzcan su consumo, tal como por otra parte contempla el  Convenio Marco para el Control del Tabaco, auspiciado por esta organización supranacional y firmado por España en mayo de 2003.

El CNPT recuerda que los incrementos en el precio del tabaco tienen un impacto positivo tanto en la reducción del consumo como en la iniciación o abandono de la adicción al tabaco, y que sus efectos resultan particularmente significativos entre los jóvenes.

Costes sanitarios y sociales

Según las cifras que maneja el Comité, el tabaco genera unos costes sanitarios y sociales que significan más del doble de la recaudación fiscal que obtiene el Estado.

Se trata de una formidable hipoteca que no la pagan sólo los fumadores, sino todos los españoles en la medida que ha de ser financiada vía impuestos, razón por la cual la entidad que sirve de altavoz a los profesionales sanitarios y economistas de la salud, entre otros especialistas volcados en la prevención y control del tabaquismo cree que el alza en los precios está justificada. Además, considera oportuno que la previsible mayor recaudación que se derivaría de ello se emplee en la mejora de la salud, “incluyendo políticas de prevención y control del tabaquismo y ayuda al fumador que quiera abandonar el tabaco”.
 
El CNPT calcula que con un aumento de precios del 5% se podrían conseguir más de 93.000 abandonos y una reducción de más de 3000 muertes a lo largo de los próximos 20 años en nuestro país. Adicionalmente dicho aumento evitaría inicios entre los jóvenes, por lo que a más largo plazo la reducción en mortalidad sería mayor

Contrabando

El citado informe sale al paso de los dos principales argumentos que emplean habitualmente quienes se oponen al incremento de precios. Así, frente a la tesis de que con ello se recaudaría menos dinero, sostiene que la experiencia demuestra lo contrario, ya que el freno en las ventas se ve compensado por el aumento de los impuestos especiales. Por otro lado, frente a la idea sugerida de que estimularía el contrabando, replica que no hay evidencia científica que la apoye. Recuerda en este sentido que en España el porcentaje de fumadores que declaran haber comparado tabaco de contrabando se sitúa en torno al 5%. Asimismo, y tras indicar que España debería hacer un mayor esfuerzo para controlar el comercio ilícito, señala que “el principal responsable del contrabando son las grandes compañías tabaqueras, como lo atestiguan sentencias judiciales en la UE y en Canadá”.

Fiscalidad de los cigarrillos electrónicos

El documento tampoco se olvida de los cigarrillos electrónicos, que sólo soportan el IVA pero no los impuestos especiales con los que está gravada la venta del tabaco tradicional.

Al respecto, el criterio del CNPT es que “por representar una potencial amenaza, sería deseable que mientras no se demuestre la inocuidad de estos dispositivos y su eventual eficacia para dejar de fumar, se regule su fiscalidad, alienándola con la de los productos tabáquicos convencionales”.

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Más información:
-Dr. Francisco Camarelles (Portavoz del CNPT)