El CNPT muestra su decepción por la oposición de España al empaquetado genérico del tabaco

Los expertos en tabaquismo afirman que la negativa 'no se debe a motivos sanitarios'

El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) ha enviado una carta a la ministra de Sanidad, Ana Mato, en la que expresa su decepción por la oposición de España al empaquetado genérico de las cajetillas de tabaco.

Mejor conocido como plain packing, se trata de una iniciativa amparada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que pretende hacer menos atractivos los envases de cigarrillos. Consiste en fabricar "simples cajetillas indistinguibles unas de otras, salvo que uno se tome la molestia de leer en caracteres uniformes la marca y el nombre del fabricante", expone Francisco Rodríguez Lozano, presidente del CNPT. Se trata de eliminar la "publicidad, los colores, los logotipos y todo lo referente a la marca".

Según la evidencia científica, señala la carta dirigida a Ana Mato, "el hecho de restar atractivo a los envases, además de ayudar a sensibilizar globalmente, disminuye la incorporación de niños y adolescentes al consumo de tabaco".

Los expertos explican que cada vez se están diseñando paquetes más atractivos, coloridos y con mayor glamour, con el objetivo de que los mecanismos inconscientes que orientan la psicología humana pierdan de vista el carácter nocivo del tabaco y fijen su atención en el sugerente envoltorio que presentan". Como apunta Rodríguez Lozano, en España, la edad de inicio al hábito del tabaco está entre los 13 y los 15 años.

En España, agrega, "el envasado genérico del tabaco podría ser muy beneficioso al tener uno de los porcentajes de jóvenes fumadores más altos de Europa".

Australia ha sido el primer país en implantar esta medida, que se contempla en el Convenio Marco para el control del tabaco, "que tanto España como la Unión Europea han suscrito junto con otros 170 países", remarca el experto. Dicho país sirve de ejemplo en cuanto a la efectividad de este tipo de iniciativas. Desde 2010 a 2013, la prevalencia de consumo de tabaco en Australia ha descendido del 15,1% al 12,8%, un descenso superior al 15%.

Además, los recientes estudios realizados en Australia demuestran que el plain packing no desvía el consumo a marcas baratas ni incentiva el contrabando de tabaco. Precisamente por este hecho, "las multinacionales del tabaco se oponen radicalmente a ello, movilizando los recursos de los que disponen", relata el escrito.

A pesar de tratarse de una medida excelente para el control del tabaco" que "genera el consenso entre los profesionales sanitarios de todo el mundo", países como Bulgaría, Rumanía, Eslovaquia, la República Checa, Polonia, Grecia, Italia, Portugal y España se han opuesto a esta decisión. "Por motivos sanitarios no puede ser", subraya Rodríguez Lozano. "Nos hemos enterado por la prensa irlandesa (el diario Irish Times)". La CNPT también solicita al Ministerio que les informe sobre la postura del gobierno español, "pues lo desconocemos completamente". Y añade: "Lamentamos que con decisiones como ésta -inexplicables desde el punto de vista de la salud pública-, vemos cómo España, que estuvo en 2010 a la cabeza del control del tabaco en la Unión Europea, pasa a estar a la cola".

Así como Australia ya introdujo el plain packing, Irlanda tiene previsto ponerla en marcha a partir del próximo 1 de enero y, al parecer, Reino Unido también se va a sumar. El hecho de que España forme parte del movimiento de países que ahora se oponen a esta iniciativa causa una "enorme decepción" entre los profesionales sanitarios y las sociedades científicas [en total, 32] a las que representa el CNPT.

El análisis de qué países se oponen a la medida "muestra que la libre circulación de productos europeos [podría ser una posible alegación] no es la verdadera razón subyacente a esta oposición", según dicta el comunicado. Además, "los puestos de trabajo y la calidad de vida de los agricultores no se verán afectados directamente a corto-medio-largo plazo".

Tal y como explica EL MUNDO Rodríguez Lozano, "hemos recibido muchas cartas de asociaciones de sanitarios de toda Europa sorprendidos y preocupados por la posición de España. Nosotros enviaremos una carta de apoyo al gobierno irlandés" porque, en definitiva, "defendemos la idoneidad, validez y eficacia de esta herramienta de control y prevención que de forma pionera en Europa va a implementar el gobierno irlandés".

Fuente: El mundo

Comentario:  Junta Directiva del CNPT

"Desconocemos los motivos por los que desde nuestro gobierno no se ha apoyado la propuesta de Irlanda de implantar el empaquetado genérico, siendo esta una medida de control que se ha mostrado eficaz. El CNPT se siente decepcionado por esta oposición y por ello se ha solicitado explicaciones a la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Esta postura de varios países comunitarios ha creado incertidumbre en la comunidad científica, lo cual ha hecho reaccionar a numerosas sociedades científicas europeas en pro de apoyar el empaquetado genérico. Desde el CNPT, se ha solicitado a nuestro Ministerio que interceda en el Gobierno para desbloquear la oposición, y nos hemos puesto a su disposición para facilitar argumentos científicos que apoyan el empaquetado genérico y que muestran que no tendrá consecuencias económicas negativas en nuestro país, sino todo lo contrario que contribuiría a mejorar el control del tabaquismo a nivel nacional y europeo, si se implantara también en España.

Nuestro país se merece continuar estando a la cabeza en las medidas de prevención y control del tabaquismo de la Unión Europea. La prevalencia tabáquica de España todavía es muy elevada. Por ello es preciso avanzar en la puesta en marcha de estrategias del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, entre las que se incluye el empaquetado genérico. En este sentido solicitamos no solo que se apoye a nivel Europeo, sino que se proponga su implantación en España, ahora que se está trabajando en la trasposición de la Directiva Europea de Productos de Tabaco"

Ver comunicado CNPT

Leer carta dirigida a la ministra Ana Mato