Casi el 50% de los infartados continua fumando y no controla periodicamente su presión arterial

Cada año se producen en España 120.000 infartos de miocardio, una de las manifestaciones más graves de la enfermedad cardiovascular

El 48,6 por ciento de los pacientes que ha sufrido un síndrome coronario agudo -un infarto o una angina de pecho- sigue fumando y sólo uno de cada dos consigue controlar su tensión arterial, lo que contribuye a provocar nuevos accidentes cardiovasculares. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) han dado a conocer hoy el proyecto Mimocardio, que pretende lograr la implicación del paciente cardiaco en una enfermedad que, gracias a los métodos diagnósticos y los nuevos tratamientos, se ha convertido en crónica, pero que sigue siendo la primera causa de muerte en España.

Cada año se producen en España 120.000 infartos de miocardio, una de las manifestaciones más graves de la enfermedad cardiovascular. La prevalencia de estas patologías ha aumentado en los últimos años hasta convertirse en el «paradigma de las enfermedades crónicas», según el presidente de la SEC, José Ramón González-Juanatey. De hecho, en las últimas tres décadas se han ganado 6 años de vida y esto se debe, en parte, a los avances en salud cardiovascular.

El proyecto Mimocardio, al que hasta el momento se han adherido 70 hospitales de toda España, busca evitar la sensación de desconcierto del paciente tras el alta médica y que afronte su patología con una actitud positiva y responsable para adoptar hábitos de vida saludables y mantener el tratamiento prescrito.

Reducir la mortalidad
 
El presidente de la FEC, Leandro Plaza, ha subrayado que dado que las enfermedades cardiovasculares no se curan, la actitud del paciente es fundamental para evitar una recaída, hasta el punto de que con la prevención -con hábitos de vida saludables, evitando el tabaco y la obesidad, una dieta sana y ejercicio físico regular- la mortalidad se puede reducir hasta en un 70%. Sin embargo, tras un infarto, cuatro de cada cinco pacientes siguen con sobrepeso seis meses después y menos de un tercio logra las cifras de colesterol adecuadas.

«El paciente está muy estimulado después de sufrir un infarto, pero cuando se va encontrando mejor, abandona los buenos hábitos porque cambiar el estilo de vida es complicado», ha señalado la coordinadora del proyecto, Almudena Castro. Así, es fundamental que el paciente tome conciencia de que debe gestionar su enfermedad. «Los médicos hasta ahora hemos hecho un trabajo de prevención. Ahora tenemos que darle la vuelta el enfoque y dar motivos a los enfermos y a la población en general para prevenir estas enfermedades», ha afirmado el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de La Paz (Madrid), José Luis López Sendón. La Paz ha sido el primer hospital en implantar el proyecto Mimocardio dirigido a los pacientes que han sufrido un infarto o una angina de pecho.

Mimocardio nace con la voluntad de complementar a las Unidades de Rehabilitación Cardíaca en España, cuyo desarrollo es desigual en las distintas comunidades autónomas.

 

Fuente: ABC
 
Comentario realizado por Dra. Regina Dalmau, Médica especialista en Cardiología, representante de la SEC y miembro de la Junta Directiva del CNPT:
 
Tener un infarto es una de las motivaciones más fuertes para dejar de fumar, la mayoría de los pacientes hacen un intento de cese, pero son muchos los que recaen a lo largo del primer año. Los motivos son varios, principalmente la adicción a la nicotina, aunque también juega un papel la falta de información sobre los riesgos de volver a fumar para un paciente con cardiopatía. Los ingresos por infarto agudo son cada vez más cortos, y el paciente se suele ir de alta con un mar de dudas sobre los cambios que debe realizar en su estilo de vida. La cardiopatía isquémica es una enfermedad crónica y dejar de fumar tiene un beneficio enorme sobre el pronóstico cardiovascular en los pacientes infartados, además de prevenir otras patologías relacionadas con el tabaquismo. Los profesionales sanitarios tenemos que hacer un esfuerzo para que esa información sea correctamente transmitida al paciente, pequeños consejos repetidos tienen un claro efecto dosis-respuesta sobre la posibilidad de consolidar el cese. Las Unidades de Rehabilitación Cardiaca tienen un papel primordial en la corrección del estilo de vida en pacientes con cardiopatía, el cese tabáquico, adquirir una dieta cardiosaludable, implementar el ejercicio de forma rutinaria, adherirse a la medicación, son piezas clave a la hora de mejorar el pronóstico de estos pacientes. Lamentablemente las Unidades de Rehabilitación Cardiaca siguen siendo escasas e inaccesibles para muchos pacientes.

Mimocardio

es un proyecto de la Sociedad Española de Cardiología, cuyo principal objetivo es solventar ese vacío de comunicación con el paciente, y a través de una Web y distintos materiales ofrece al paciente la oportunidad de conocer mejor su enfermedad y mejorar su autocuidado. Como no podía ser menos, los consejos para el cese tabáquico tienen un papel relevante en esta plataforma de ayuda.