Reino Unido aprueba las cajetillas de tabaco genéricas y (casi) sin marca

El Parlamento británico ha votado a favor de la imposición de los paquetes de tabaco 'genéricos' que impedirán el uso de reclamos, logos o distintivos, más allá de nombre escueto de la marca

A partir del 2016, todos los paquetes serán aparentemente iguales e irán acompañados de fotos y mensajes disuasorios sobre el efecto de los cigarrillos en la salud.

Los británicos siguen así la senda marcada por Australia desde el 2012 y seguida buen recientemente por la República de Irlanda. La ley ha sido impulsada directamente por la ministra de Salud Pública Jane Ellison, que justificó así la medida como "un paso necesario para los riesgos del tabaco, particularmente en los niños".

El proyecto de ley provocó la reacción airada de la industria del tabaco, pero poco a poco cosechó el apoyo de una amplia mayoría parlamentaria, incluido el primer ministro y ex fumador David Cameron. Por 367 votos a favor y 113 en contra, la medida entrará en vigor dentro de un año.

La única resistencia destacable entre la clase política ha sido la del fumador recalcitrante Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip), que considera los paquetes "genéricos" de cigarrillos como "una intrusión en el libre mercado y en la capacidad de elección de los consumidores".

Los gigantes del tabaco, como ha ocurrido también en Francia, han denunciado la medida como el último "golpe de gracia" contra una industria moribunda. "Los consumidores están hartos del paternalismo de los políticos", denunció Simon Clark, portavoz del lobby Forest. "Los fumadores conocen ya los riesgos asociados al tabaco y los paquetes genéricos no van a marcar la diferencia".

Desde España, Juan Páramo, portavoz de la Mesa del Tabaco, rechazó la medida aprobada por el Parlamento británico alegando que "el empaquetado genérico es una medida claramente ineficaz y desproprocionada, que supone la expropiación de las marcas a las empresas y favorecen las actividades ilícitas".

En Londres, entre tanto, el grupo Action on Smoking and Health celebró la medida como "un hito en la historia de salud pública" y expresó su confianza en que la ley sea refrendada en las próximas semanas por la Cámara de los Lores.

El número de fumadores ha caído drásticamente en el Reino Unido en las últimas décadas. Hoy por hoy, el 22% de los hombres fuma, así como el 19% de las mujeres (frente al 51% y 41%, respectivamente, en 1974). En cualquier caso, se estima que 200.000 niños entre los 11 y los 15 años se enganchan todos los años al tabaco.

Hace apenas un mes, el Parlamento británico votó también a favor de una ley prohíbe fumar en el coche cuando viajen niños a bordo, bajo multas de 100 euros. Se trata de una de las leyes anit-humos más restrictivas de Europa, similar a otra que ya fue aprobada en Chipre.


Fuente:

El Mundo



Comentario del CNPT:

Reino Unido ha dado un paso al frente en salud pública adoptando la medida del empaquetado genérico, siguiendo los pasos dados en Australia. Según algunos análisis realizados la introducción de esta medida ha repercutido en una reducción en la venta de productos de tabaco y en un menor consumo per capita en Australia.

El empaquetado genérico, neutro o "plain packaging" es una medida de control de tabaquismo que pretende disuadir a las personas del uso de los productos de tabaco. Especialmente está dirigida a evitar el inicio del consumo entre los más jóvenes, dado que la apariencia del paquete es menos atractiva. Actualmente el principal mecanismo de publicidad del tabaco es la propia cajetilla. La industria lo sabe muy bien y por eso quiere defender a capa y espada la potestad de elegir el diseño de estos productos. Por ello, cada vez que un país pretende regular el formato de las cajetillas la poderosa industria se moviliza para frenarlo, a sabiendas que repercutirá negativamente en el número de nuevos fumadores. Conocemos de sobra sus artimañas y estrategias, y en este caso no son diferentes. Por un lado pretenden hacer ver a la población que no hay evidencias sobre la eficacia de la medida y que se tratan de una invasión de derechos, además inician litigios contra los gobiernos para que de esta manera se evite que otros se planteen la medida. Pero no hemos de olvidar que el tabaco es un producto mortífero, que causa enfermedad y muerte a gran parte de sus consumidores. Por tanto, toda medida que vaya dirigida a evitar la atracción de los jóvenes es positiva y está suficientemente justificada desde el punto de vista de la salud pública. No se trata de prohibir, sino de regular las características del diseño para que este no se asocie con aspectos positivos, saludables, ni atractivos, dejando claramente definidos sus efectos en la salud.

Desde el CNPT consideramos que es una medida positiva, que no supone costes adicionales al gobierno y por ello debería ser adoptada en nuestro país de cara a reducir el inicio al consumo de tabaco. Estamos en un buen momento para iniciar su tramite, ya que hay que adoptar algunas medidas legales para aplicar la Directiva Europea de Tabaco.

En la próxima Jornada del CNPT, vamos a debatir ampliamente el tema y conocer de primera mano la experiencia en Australia.