Si fumas cannabis, acabarás fumando tabaco

La adicción al tabaco es el efecto no deseado más frecuente observado en los fumadores, según concluye el 'Informe ÉVICT', impulsado por el CNPT

La adicción al tabaco es el efecto no deseado más frecuente al que se enfrentan los usuarios de cannabis fumado, mayor incluso que otras consecuencias más conocidas como la pérdida de memoria o los brotes esquizofrénicos.

Ésta es una de las conclusiones recogidas en el informe ÉVICT,  realizado por el grupo español para el estudio del policonsumo cannabis-tabaco y que ha sido impulsado desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) con la financiación del Plan Nacional sobre Drogas.

En dicho trabajo, en el que han participado más de 40 expertos de diferentes campos, se pone de relieve que el consumo de cannabis y tabaco se potencia mutuamente. En concreto, se ha visto que la probabilidad de usar cannabis si se es fumador de tabaco se multiplica por 2,2 entre la población general y por 2,8 entre la población escolar. Del mismo modo, la probabilidad de fumar tabaco cuando se consume cannabis se multiplica por 2,3 entre la población general y 1,3 entre la población escolar.

El porro es la forma más habitual del policonsumo

En España es generalizada la costumbre de mezclar ambas sustancias, aunque debe hacerse constar que existe una gran variabilidad de efectos y resultados según se trate de las diferentes presentaciones de cannabis (hachís, marihuana, aceite…). 

Aunque históricamente el cannabis no se consideraba factor de riesgo para el tabaco, la precocidad y proximidad en la edad de inicio de una y otra droga, nos lleva a que ya podamos hablar de una puerta  “inversa” desde el cannabis al tabaco

El coordinador del Proyecto ÉVICT, el médico de Salud Pública Joseba Zabala, explica que “la interacción entre las dos sustancias y sus componentes activos principales (Tetrahidrocannabinol y Nicotina) sobrepasa los límites del porro en el que van liados, proyéctandose en implicaciones de toda índole”, entre las que destaca “el aumento en el riesgo para la salud y las mayores dificultades para abandonar el consumo de cualquiera de estas dos sustancias”.

El doctor Zabala alude a otra interacción importante, esta vez de índole económica, y es que, dice, “hay evidencia de que los aumentos del precio del tabaco influyen en la disminución del consumo de cannabis”, lo cual valora como un “dato importante a tener en cuenta”  para reducir las cifras de inicio de los jóvenes a estas dos drogas fumadas.

En este sentido, la enfermera y vicepresidenta del CNPT, Adelaida Lozano, advierte que “existen escasos programas de prevención selectiva que aborden simultáneamente el consumo de cannabis y tabaco, enfatizando la necesidad de planificar y evaluar nuevas intervenciones preventivas en esta dirección”.

Un debate vivo

El debate actual en relación al uso medicinal del cannabis, la legalización en ciertos países… etc., genera una  gran cascada de información y a la vez de confusión y duda entre padres y madres sobre cómo abordar educativamente este tema en la familia, razón por la cual “es urgente”, según Lozano, “dar pautas para que las familias sepan cómo abordar estas cuestiones con sus hijos”.

Por su parte, la presidenta del CNPT, la cardióloga Regina Dalmau, comenta que “queda mucho trabajo por hacer en la línea de trabajo del Proyecto ÉVICT, aunque ya se ha dado un paso muy importante”. Éste, añade, ha consistido en que expertos desde tan diferentes campos de conocimiento como la neurofisiologia, la farmacología, la antropología, la clínica,  la economía, las leyes … e incluso desde posicionamientos ideológicos en ocasiones divergentes, hayan sido capaces de colaborar y unir sus fuerzas para afrontar el asunto a partir del método científico y la evidencia compartida”.


Para información complementaria: 
Joseba Zabala Galán
Médico de Salud Pública
aupazabala@gmail.com
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