Dra. Regina Dalmau, presidenta del CNPT:

Las ganancias en salud han sido extraordinarias con un descenso del 11% en los ingresos por infarto, de un 15% en los ingresos por asma infantil y una mejoría relevante de la salud respiratoria de los trabajadores de la hostelería

"Las nuevas generaciones no recordarán la imagen de bares y restaurantes llenos de gente fumando y cargados de humo, y sin duda esto contribuirá a disuadir su inicio en el tabaquismo", asegura la también cardióloga del Hospital La Paz. Sobre el balance que ha reportado la normativa en este período destaca que "las ganancias en salud han sido extraordinarias con un descenso del 11% en los ingresos por infarto, de un 15% en los ingresos por asma infantil y  una mejoría relevante de la salud respiratoria de los trabajadores de la hostelería, principales víctimas de la situación anterior". Sin embargo, es consciente de que queda mucha tarea por delante, "Desde la implementación de la Ley -asegura- no se ha mantenido el esfuerzo por seguir reduciendo la carga de mortalidad y morbilidad asociada al tabaquismo, y se echa en falta campañas nacionales de prevención, y que se estructure una adecuada red de abordaje del tabaquismo y ayuda al fumador".

-Qué principales avances destacaría el CNPT tras cinco años de vigor de la Ley de Tabaco?

-La Ley de Tabaco ha supuesto logros importantes, desde el punto de vista sanitario y desde el punto de vista social. Tanto los fumadores como los no fumadores son sensibles a los beneficios de la Ley, que por ello cuenta con un alto grado de aceptación y cumplimiento. Además la Ley ha ayudado a cambiar la percepción sobre el tabaco, antes considerado un hábito normal y socialmente aceptado, y ahora considerado por la mayoría como un potencial problema de salud. Creo que ese cambio de percepción social del tabaquismo es el principal logro de la Ley, las nuevas generaciones no recordarán la imagen de bares y restaurantes llenos de gente fumando y cargados de humo, y sin duda esto contribuirá a disuadir su inicio en el tabaquismo.

-¿Dispone el Comité de datos que avalan los beneficios de la normativa?

-Existen datos contundentes y objetivos. La exposición de la población al humo de tabaco ambiental se ha reducido en un 57%. La contaminación interior en los locales de ocio por partículas finas (PM2.5) se ha reducido en un 90%. El número fumadores entre 2009 y 2014 se ha reducido en 1,2 millones, y los que siguen fumando han reducido el consumo. Las ganancias en salud han sido extraordinarias con un descenso del 11% en los ingresos por infarto, de un 15% en los ingresos por asma infantil y  una mejoría relevante de la salud respiratoria de los trabajadores de la hostelería, principales víctimas de la situación anterior. Las ventas de tabaco se han reducido en un 50%, aunque probablemente también influenciadas por la crisis económica.

Teniendo en cuenta que el  contrabando en España no explica más que un 8% del consumo, tampoco se le puede atribuir la mayor parte de ese descenso de ventas. La menor recaudación fiscal por descenso de ventas de tabaco se verá compensada por la reducción de la factura sanitaria, que por lógica se ve reducida al producirse a corto plazo un descenso de los ingresos por infarto y reagudizaciones respiratorias, y a medio plazo la reducción de toda la patología asociada al tabaquismo en paralelo al descenso del consumo.

-El cumplimiento de la norma tras un lustro de funcionamiento ¿es del cien por cien en todas las CC.AA.?

-El cumplimiento se sitúa por encima del 95% gracias a la colaboración ciudadana, y aunque todos somos testigos de incumplimientos puntuales de la Ley, los espacios libres de humo se respetan mayoritariamente. Es cierto que  se ha flexibilizado la inspección, y que donde no se cumple la Ley es en las "carpas" de restaurantes y bares (según la OCU se incumple en un 87% de ellas). Más preocupante es que se relaje el cumplimiento en sectores modélicos como centros sanitarios y educativos, y lamentablemente no es inusual la imagen de profesionales sanitarios uniformados fumando en los alrededores de los centros sanitarios.

-¿Considera que esta ley española está a la altura de la normativa europea vigente sobre el tabaco?

-En el momento de su implementación se puede considerar que España estaba a la vanguardia, pero mantenerse en la cabecera del pelotón requiere un esfuerzo continuo que no se ha hecho.  La situación de España no justifica la autocomplacencia en la que se ha estancado la prevención del tabaquismo, que sigue siendo nuestro principal problema de salud pública. El tabaco causa un 15% de las muertes ocurridas en España, una proporción mucho más alta que la de los accidentes de tráfico.  En España la prevalencia de fumadores habituales está en 29% según el Eurobarómetro 2014, lo que nos sitúa por encima de la media de la Europa de los 28 (26%), y en el noveno lugar en el ranking de países con mayor porcentaje de fumadores. Y el dato más alarmante, España tiene la edad de inicio en el hábito de fumar más temprana de la Unión Europea. Según la encuesta ESTUDES 2012-2013, el 35,3% de los estudiantes de 14 a 18 años ha consumido tabaco en el último año, y el 26,6% cannabis, cifras especialmente alarmantes teniendo en cuenta que a esas edades existe escasa percepción de los riesgos de estos consumos para la salud. Otro dato preocupante es que el descenso de la prevalencia es menos acusado en mujeres, a la vez que sigue aumentando la incidencia del cáncer de pulmón en la mujer, quizá no se ha focalizado suficientemente esta perspectiva de género.

En definitiva, hay mucha tarea por delante, y desde la implementación de la Ley no se ha mantenido el esfuerzo por seguir reduciendo la carga de mortalidad y morbilidad asociada al tabaquismo. Se echa en falta campañas nacionales de prevención, el que se estructure una adecuada red de abordaje del tabaquismo y ayuda al fumador, el que se financien los tratamientos que han demostrado seguridad y eficacia para dejar de fumar, el que se apueste por mejorar la formación de los profesionales sanitarios en tabaquismo y que se incentive su abordaje…

-Las presiones de la industria tabaquera y de la hostelería ¿han disminuido en este tiempo, o, siguen ideando nuevas estrategias para obtener el mayor beneficio posible a costa de la salud de la población?

-La industria del tabaco tiene que velar por su negocio y su cuota de mercado, lo cual es entendible. Es la primera interesada en frenar la carrera de la prevención del tabaquismo. Sus incursiones en esta carrera son múltiples, algunas marcas de tabaco han lanzado sus propios cigarrillos electrónicos, manteniendo  la adicción a la nicotina y favoreciendo un consumo dual con el tabaco. También presionaron mucho para acotar el radio de acción de la Directiva Europea de Productos de Tabaco y su transposición por los estados miembros. Otras incursiones que nos han causado asombro son que la industria del tabaco proporcione becas a algunas Universidades públicas españolas, o que firme acuerdos de colaboración con la Policía para el control del comercio ilícito del tabaco. Esto supone un incumplimiento del art. 5.3 del Convenio Marco para el Control del Tabaquismo, y del y el Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícitode los Productos del Tabaco, impulsado por la OMS y ratificado por España.

Las presiones de la hostelería se han reducido notablemente en el momento que se ha confirmado el alto grado de aceptación de la Ley y que no se han producido las pérdidas económicas que se vaticinaron. Datos oficiales del INE  revelan que el número de bares cerrados entre 2010 y 2012 fue del 2,7% del total, exactamente igual que el del pequeño comercio. Por otra parte las encuestas de consumo revelan que repuntó ligeramente entre 2010-2012 por la mayor afluencia de las familias a los locales de ocio a pesar de la crisis.

-¿Cree que España mantiene el mismo nivel de lucha contra el tabaquismo que hace cinco años?

-Bajo nuestro punto de vista, desde la última Ley de Tabaco se ha avanzado muy poco en la lucha contra el tabaco. Se ha hecho lo estrictamente necesario, que es formular la transposición de la Directiva Europea de Productos de Tabaco, que deberá ser efectiva en Mayo 2016. Desde el CNPT pensamos que hubiera sido un buen momento para dar un empujón a la prevención del tabaquismo, introduciendo el envase neutro de tabaco como lo han hecho varios países vecinos, ampliando los espacios libres de humo (estadios, playas, coches en presencia de niños…), o restringiendo el uso del cigarrillo electrónico en lugares públicos de forma equiparable al cigarrillo convencional. El tabaco no ha sido una prioridad en estos últimos años, y el ajuste económico en el contexto de la crisis no vale de excusa si de lo que se trata es de reducir enfermedad y mortalidad prematura.

-¿Ve el CNPT necesario avanzar en la adopción de nuevas medidas como, por ejemplo, la del empaquetado neutro del tabaco o la de no fumar en los vehículos en presencia de menores, que otros países ya han adoptado?

-El empaquetado neutro de tabaco se ha implementado con éxito en Australia desde 2012, contribuyendo, en paralelo a una subida del precio del tabaco, a un descenso importante de la prevalencia de tabaquismo y un aumento de la edad de inicio. La Directiva Europea de Productos de Tabaco contempla que los Estados Miembro podrían introducir disposiciones que contemplen una estandarización adicional del embalaje de los productos del tabaco, medida que ya se recomienda en el Convenio Marco para el Control del Tabaquismo de la OMS. En Europa países como Reino Unido, Irlanda, y Francia ya han aprobado la implementación del envasado neutro de tabaco, y otros países como Hungría, Finlandia, Noruega o Suecia están en vías de adoptar la medida, a pesar de que varios de ellos tienen prevalencias de tabaquismo muy inferiores a la de España. El CNPT considera que España debe revalidar su puesto entre los países más avanzados en prevención del tabaquismo, pero lamentablemente de momento el empaquetado neutro no entra en los planes del Ministerio de Sanidad, a pesar del apoyo explícito que nos han manifestado los Directores de Salud Pública de la mayoría de la Comunidades Autónomas.

Proteger la salud de los niños en un habitáculo cerrado y de escasas dimensiones, como es un vehículo particular, debería ser una prioridad. No existe suficiente percepción de riesgo para que estas situaciones se eviten, y por ello Francia y Reino Unido también han introducido leyes en este sentido. En España de momento, la exposición de los menores al humo del tabaco en los coches queda supeditada a la conciencia de sus progenitores, y creo que es entendible que tratándose de la salud esto no es una cuestión de libertades.

-El Comité Nacional Para la Prevención del Tabaquismo lideró una batalla importante para conseguir una ley de estas características ¿Qué iniciativas tiene previstas a corto y medio plazo en la lucha contra el tabaquismo?

-El CNPT tiene una hoja de ruta para reducir la epidemia de tabaquismo y alcanzar una prevalencia de consumo inferior al 5% en 2040 (la actual es 23%). Para ello, los principales ejes son:
- Promover los avances en la regulación del tabaquismo, con especial énfasis en el envase neutro de tabaco. Ampliar los espacios libres de humo y velar por su cumplimiento.
- Adoptar medidas relacionadas con el precio y la fiscalidad del tabaco, para reducir su consumo.
- Proteger las políticas de salud pública de los intereses de la industria del tabaco.
- Avanzar en el cumplimiento de las recomendaciones del  Convenio Marco para el Control del Tabaquismo.
- Promover la mejora de la red de abordaje del tabaquismo y ayuda al fumador. Asegurar la equidad en el acceso a estos programas.
- Promover la formación en el abordaje del tabaquismo.
- Promover las campañas de prevención del tabaquismo.
- Buscar sinergias entre las sociedades científicas y colegios profesionales, con el horizonte común de reducir la epidemia de tabaquismo.
- Promover la investigación sobre el binomio tabaco-cannabis y su abordaje eficaz.
- Buscar el apoyo de los educadores para incidir de forma más efectiva en la población adolescente.

Fuente: Médicos y pacientes