Desde el CNPT no aconsejamos el uso del cigarro electrónico para dejar de fumar

Entrevista a Francisco Camarelles Guillem, vicepresidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo.

La polémica sobre los cigarrillos electrónicos como método para dejar de fumar está servida. Esta vez en Reino Unido. Hace unos días salía a la luz el apoyo por parte de algunos médicos de ese país a estos dispositivos como herramienta para la deshabituación. Pero, ¿qué opinan sobre este tema los especialistas en tabaquismo de nuestro país? ConSalud.es ha entrevistado al doctor Francisco Camarelles, vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNT), que ha valorado para este diario cuál es la postura de este organismo sobre el tema. A su vez, el especialista explica los objetivos del CNPT para 2016. La defensa del empaquetado neutro es uno de ellos.

¿Qué valoración hace del apoyo de los facultativos de Reino Unido al cigarrillo electrónico como método para dejar de fumar?

En el mes de agosto, se publica en Reino Unido una revisión a favor del uso de los cigarrillos electrónicos, Ecigarettes an evidence update. A report commissioned by Public Health England. A raíz de ese informe, comienza una polémica entre médicos a favor y en contra. En el documento publicado queda reflejado el punto de vista de salud pública del país, que se apoya en una hipótesis de reducción de daños, es decir, que como el cigarrillo electrónico es menos dañino que fumar tabaco, se apoya el uso de este dispositivo como método de deshabituación.
Tras esta revisión, la revista prestigiosa The Lancet lanzó un editorial donde contradecía y atacaba las conclusiones del Public Health England, aludiendo a que el trabajo se centraba en una encuesta en la que habían participado expertos con conflictos de intereses.

Ante esta polémica es necesario evaluar varios aspectos relacionados con el cigarrillo electrónico. Uno es la seguridad de uso, donde evidentemente su utilización es menos dañina que el consumo de tabaco, pero su uso no es inocuo. El vapor de agua que desprende es agua con más sustancias. Respecto a su eficacia, hay pocos estudios sobre el tema. Concretamente, podríamos hablar de dos ensayos clínicos serios, donde se compara el uso de estos con otros fármacos para dejar de fumar y el resultado es que el porcentaje de abandono es pequeño. En esta línea, una revisión del Cochrane señala que se necesitan más estudios para ver si los cigarrillos electrónicos son eficaces para dejar de fumar.

¿Y qué opinan sobre la posibilidad de que el cigarrillo electrónico pueda propiciar el inicio del consumo de tabaco?

En este sentido, hay estudios a favor y en contra. La línea editorial de los encargados de la prevención en EE.UU. apoya que cada vez hay más estudios que demuestran que los cigarrillos pueden ser una manera de iniciar a los jóvenes en el tabaco. A su vez, consideran que puede llevar al consumo dual.
Desde el CNPT pensamos que el uso del cigarrillo electrónico puede ser una forma de “renormalizar” la presencia del tabaco y de invitar a su consumo. Una comparativa sobre este tema sería el uso del móvil en el metro. Cuando vemos a las personas que nos rodean utilizando sus móviles, la situación nos invita a usar el nuestro.

Por este motivo, nuestra postura es la de la prudencia. Somos muy prudentes a la hora de promover el uso del cigarrillo electrónico.

Nosotros hemos valorado la estrategia de reducción de daños en la que se basa la revisión llevada a cabo en Reino Unido y hemos llegado a la conclusión de que no tenemos suficientes elementos para mostrarnos a favor de ella. Además aquí hay un porcentaje mayor de fumadores que en Reino Unido. Por lo tanto, nos situamos en una posición de excepticismo y de seguimiento. Desde el CNPT no lo recomendamos como método para dejar de fumar.

La defensa del empaquetado genérico en nuestro país es uno de vuestros objetivos, ¿cuál es la situación actual?

En España no hay avance. Nosotros se lo hemos propuesto al Ministerio. De hecho, tuvimos una reunión en noviembre, junto a otras organizaciones, y expusimos nuestra postura.
Para llevar a cabo esta medida, tal y como lo han hecho otros países como Australia y Reino Unido, se necesita voluntad política. Y en estos momentos, no tenemos políticos que tomen decisiones.

Desde el CNPT hemos ejercido gran presión, pero no hemos tenido respuesta. Tenía que ser el anterior gobierno el que hubiera tomado una decisión, ya que el mes de marzo de 2016 es la fecha última para la directiva europea del tabaco. Se inició un borrador del real decreto, en el que nosotros expusimos nuestra apuesta por el envasado neutro, pero todo está muy verde.

Parece que a los gobiernos españoles nos les preocupa el tema de la prevención del tabaquismo, pese a que es la primera causa de enfermedad prevenible y causa un gran número de muertes en nuestro país.

Además del empaquetado neutro, ¿qué otros objetivos tenéis desde el CNPT?

Nosotros hemos desarrollado una hoja de ruta. Entre nuestros propósitos se encuentra la subida del precio del tabaco, porque se ha comprobado que es una medida eficaz. El empaquetado neutro es fundamental y también el desarrollo de campañas para motivar a dejar de fumar. Desde 2006 no se hace ninguna campaña a nivel nacional. Tenemos un gobierno pasivo ante este tipo de herramientas. También nuestros esfuerzos se dirigen a implementar estrategias para dejar de fumar. Todo ello basado en el convenio marco.

Ahora se cumplen cinco años desde la entrada en vigor de la Ley del Tabaco de 2011, ¿qué valoración hacen de ella?

La valoración ha sido positiva y, socialmente, ha sido muy importante. Había muchas dudas sobre cómo se iba a tomar esta ley por parte de la población, y finalmente se ha visto que no ha supuesto un problema. No obstante y pese a estar muy contentos con esta ley, no podemos quedarnos ahí, hay que seguir avanzando.

Fuente: Consalud.es