Cannabis con tabaco algo más que 'pan con mantequilla'

El 90% de los fumadores de porros europeos lían conjuntamente ambas sustancias y tienen 5 veces mayor riesgo adictivo

El 90% de los fumadores de porros europeos lían conjuntamente ambas sustancias y tienen 5 veces mayor riesgo adictivo
80 expertos de ámbitos científicos diversos, agrupados en el proyecto ÉVICT 2, estudian el maridaje neuro-bioquímico cannabis –tabaco
Durante el último año en España fueron más los escolares españoles que se iniciaron en el cannabis (146.200) que en el tabaco (137.000)

Madrid, 26 de agosto de 2016

El cannabis y el tabaco son pareja “de hecho” y tan bien  avenida  como el pan y la  mantequilla, es decir, complementarios y muchas veces inseparables, advierten los más de 80 expertos de ámbitos científicos diversos agrupados en el proyecto. El estudio de este maridaje neuro-bioquímico, pese a la diferente consideración legal, es el motor del proyecto ÉVICT (Evidencia Cannabis Tabaco), impulsado desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y financiado por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD).

En el mismo sentido que ÉVICT Project, un reciente estudio del Dr. Chandny Hindocha del University College of London con datos de la Encuesta Global de Drogas a 33.681 personas usuarias de cannabis establece que entre el 77,2 y el 90% de los fumadores de porros europeos lían conjuntamente ambas sustancias. Este estudio publicado en Frontiers in Psychiatry concluye que quienes mezclan cannabis con tabaco tienen 5.1 veces mayor probabilidad de desarrollar adicción al cannabis.

Para el Dr. Joseba Zabala, uno de los expertos impulsores del proyecto ÉVICT, sucede que “a diferencia de la generación anterior, hoy día gran parte de los adolescentes españoles consume simultáneamente ambas sustancias y esto genera nuevas tendencias y consecuencias cruzadas que es necesario acometer desde las políticas de drogas. Señala que según datos de la Encuesta “ESTUDES 2014/2015” del Plan Nacional sobre Drogas, en España en el último año fueron más las y los escolares españoles que se iniciaron en el cannabis (146.200) que en el tabaco (137.000).

Motivos diversos

“Para rentabilizar la marihuana, para que arda mejor, para que no raspe tanto…” Son muchas de las razones que los usuarios de cannabis esgrimen para “grindar” y liar conjuntamente ambas sustancias. Una ilegal y la otra legal. En palabras del Dr. Zabala, “el mix cannabis-tabaco no acaba en el porro, puesto que ambas sustancias interactúan profundamente en lo neurobiológico, a la hora de iniciar y abandonar el consumo y también en la economía de mercado”.

Insiste, pues, en que entre el tabaco y el cannabis se da lo que los economistas denominan elasticidad cruzada, que ocurre cuando dos productos son tan complementarios “como el pan y la mantequilla”. Esto se manifiesta en que el aumento del precio de uno repercute también sobre el consumo del otro, de manera que cuando aumenta el precio del tabaco y se dificulta su adquisición y consumo en lugares públicos, no sólo disminuye su uso, sino también el del cannabis.

En torno a ÉVICT Project, durante 2016 se ha constituido un núcleo de trabajo de 20 profesionales de diferentes ámbitos apoyado por un colectivo de más de 60 expertos colaboradores que han dado forma al informe ÉVICT 2, en el que la divulgación a profesionales y población ha sido parte esencial.

Reto científico y social

Con respecto al abandono del cannabis y tabaco, los expertos han observado que en numerosas ocasiones personas policonsumidoras de ambas sustancias quieren dejar de fumar una de las dos pero no la otra (dejar el tabaco pero seguir fumando cannabis, o al revés). En este sentido, la Dra. Ana Esteban coordinadora del Proyecto ÉVICT 2, afirma que “es recomendable dejar de consumir conjuntamente ambas sustancias, bien de forma simultánea (tabaco y cannabis a la vez) o secuencialmente (primero una sustancia y después la otra), puesto que existe evidencia de que la abstinencia dual (dejar de fumar tabaco y cannabis) predice mejores resultados”.

La Dra. Esteban, explica asimismo que “estamos ante un reto científico y social que es necesario afrontar, ya que cada día se presentan nuevas evidencias que avalan la existencia de este “nudo” entre el cannabis y el tabaco y son cada vez más los investigadores a nivel mundial que apuestan por esta línea de trabajo, lo que nos anima a profundizar en el próximo estudio ÉVICT 3”.