El ‘Boss’ y el modelo vasco de espacios sin humo

Comentario de la Junta del CNPT:
Las amenazas a las que nos encontramos hoy en día en relación al tabaco son múltiples. Alguna de ellas están siendo frenadas con las nuevas normativas europeas, nacionales y regionales que regulan el etiquetado de los productos del tabaco, los cigarrillos electrónicos, los espacios sin humo... Pero aún nos queda mucho por avanzar. Por una parte, para conseguir la aplicación estricta de la legislación, para lo que se precisa voluntad política y apoyo de la propia sociedad. Y por otra parte, seguir avanzando en la regulación de las estrategias propuestas por el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco si queremos para velar por la salud de la población y la erradicación del tabaco. Un ejemplo de estas cuestiones se tratan en el artículo de opinión que publicó el Dr. Joseba Zabala en El Correo, que a continuación reproducimos:

Los cigarrillos con sabor a mojito entran mejor que los normales», me dice Haizea, de 16 años, cajetilla de Lucky en mano, comprada en un estanco cuyo nombre no me ha querido dar. Me enseña las dos gominolas –una de limón y otra de menta– ocultas en el filtro, que harán más ‘tragable  el humo a una aprendiza de fumadora.

Se quedó callada cuando le expliqué que el efecto broncodilatador del mentol hace que la nicotina le entre hasta los tobillos. Me dijo que ya estaba empezando a fumar tabaco ‘del otro’.

La directiva europea de productos del tabaco prohíbe los aditivos de sabores y reconoce que van dirigidos a captar a menores. Sin embargo, aplica una moratoria de cuatro años para que las tabacaleras puedan deshacerse de los stocks de esta droga de diseño y les permite seguir reclutando más niñas y niños para la causa hasta 2020. No es casualidad: en Bruselas el ‘lobby’ del tabaco campa por sus fueros. ‘Paris Match’ publicaba que durante la tramitación de la directiva europea los ‘lobbies’ del tabaco presionaron a los 750 europarlamentarios –uno por uno– hasta el punto de identificarlos con colores azul y rojo, según cedieran o no a sus presiones. Pese a todo, la directiva salió adelante con importantes logros en advertencias sanitarias, regulación del cigarrillo electrónico y trazabilidad para dificultar el contrabando. Íñigo es uno de los más de 100 chavales y chavalas sorprendidos por la Policía Local de Vitoria-Gasteiz fumando porros en la calle. Por la ley de Seguridad Ciudadana, se le ha impuesto una multa de 600 euros que podrá eludir si él y su familia realizan un programa educativo-preventivo. «Yo nunca fumo tabaco –me dice rotundamente–, es una mierda  el cannabis, en cambio, es algo natural y terapéutico». Voy y le pregunto: «¿Y con qué ‘grindas’ el cogollo, majo?». «Bueno –me responde–, sólo le añado una ‘mora’ de tabaco». Resultado: Íñigo, ya es adicto con 16 años.

En esto del cannabis, España lidera la Unión Europea en cuanto a consumo y precocidad en la edad de inicio. Euskadi está en lo alto del pódium autonómico y muchos visitantes se van sorprendidos por la visibilidad y el olor a cannabis de nuestras calles. ‘Ven y cuéntalo’. La ley de Adicciones acomete de forma pionera la regulación de los clubes de cannabis, algo hay que hacer para reducir una disponibilidad que la prohibición es incapaz de limitar. Aunque sólo sea en el ámbito asociativo, apoyaré nuevas ideas de regulación de las drogas legales o ilegales que nos ayuden  clarificar el camino del cannabis desde su origen hasta el usuario con criterios de salud pública, pero también con un control exhaustivo de las industrias que se lucran en blanco y en negro. La seudoprohibición que vivimos está impulsando la expansión de una floreciente industria cannábica que se permite ‘grow shops’, publicidad y ferias que por ley están vetadas a la industria del tabaco. En Iparralde han ido mucho más allá que al sur del Bidasoa en la transposición de la directiva europea de tabaco. Francia, Reino Unido, Irlanda y Hungría se han atrevido a desnudar a la industria del tabaco del glamour con el que siempre ha adornado sus paquetes: todas las marcas vestirán igual. Un paquete neutro verde caqui como único envoltorio para un producto que mata a 700.000 europeos (2.500 vascas y vascos).

Imagina uno detrás de otro 3.500 aviones Airbus 310 (con 200 personas a bordo) fletados cada año con destinos tan poco exóticos como el cáncer, las  nfermedades cardiovasculares y otras variadas formas de sufrimiento.

Y no precisamente en clase ‘low cost’, porque el tabaco le cuesta a Europa 25.000 millones de euros sólo en gasto sanitario. Desde que se implantó en Australia en 2012, el paquete neutro de tabaco ha demostrado ser eficaz, sobre todo para que nuestras chavalas y chavales no se inicien. En España ni se habla de este asunto. Aunque la directiva europea no se ocupa de los espacios sin humo, el Parlamento y el Gobierno vascos no han perdido la oportunidad de legislar con la recién aprobada ley vasca de Adicciones. No hay ley de drogas perfecta, todas son mejorables. Pero cada nuevo avance, por pequeño que sea, anima e impulsa otro cambio, otra nueva idea preventiva que ayude en la inevitable convivencia con las drogas aquí y ahora en el siglo XXI. El modelo vasco de espacios sin humo
no es perfecto. En el camino quedó la regulación del humo en los coches en los que viajan niños. Pero los avances en zonas deportivas y la equiparación del cigarrillo electrónico hacen que sea una referencia, a la altura de legislaciones de los países más avanzados. El Gobierno vasco tiene que creerse este modelo y asumir el compromiso de velar por su cumplimiento.

Urge una guía de aplicación comprensiva de los espacios sin humo en el País Vasco, para que los agentes implicados, hostelería, ayuntamientos y ciudadanía sepan a qué atenerse en cuanto a espacios semicerrados, txokos, terrazas, paradas de bus, estadios, deporte escolar… No tengo ninguna duda de que la sociedad vasca volverá a dar otra lección de civismo respetando no fumar ni vapear en el deporte, como respeta en bares y restaurantes.

Pero apareció Bruce Springsteen en Anoeta y pilló en frío a Lakua. La evidencia científica del humo de segunda mano no distingue entre fútbol y rock and roll. El daño es el mismo para quien está expuesto a este tóxico. La sociedad está pidiendo a gritos ejemplos de coherencia, y que igual que no debe de entrar alcohol a San Mamés –palcos incluidos, vaya morro–, tampoco entre en el frontón Miribilla. Si el Parlamento vasco ha considerado por ley que Anoeta es un espacio sin humo, que lo sea siempre: da lo mismo que juegue la Real, que cante Benito Lertxundi o que venga el Papa.

Dr. Joseba Zabala Médico de Salud Pública. Sociedad Vasco navarra de Prevención del tabaquismo