La financiación del tratamiento del tabaquismo ayudaría a dejar de fumar a unos 200.000 españoles

Estudio reciente muestra la eficacia de la financiación del tratamiento farmacológico

El Sistema Nacional de Salud estudia dar cobertura a los medicamentos que ayudan a dejar de fumar tras la experiencia de Navarra que durante el último año ha financiado dichos medicamentos. 

Propuesta avalada  por un estudio de la Universidad Internacional de Cataluña, en el que la investigadora responsable, Marta Trapero, representante de Asociación Economía de la Salud y vocal de la junta del CNPT, apunta que sí Sanidad accediera a la financiación de los medicamentos para dejar de fumar, la cobertura ascendería a 61 millones de euros, y se traduciría en que 200.000 españoles podrían dejar de fumar.

Propuesta que expertos en control del tabaquismo llevan realizando hace años, tal y como refleja el artículo que os presentamos:

Según José Luis Diaz Maroto, Coordinador del Grupo de Tabaquismo de SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria), el coste de dichos fármacos es un freno en los intentos de cesación tabáquica.

Carlos A. Jiménez-Ruiz, neumólogo y presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) asegura que cubrir las terapias para eliminar el tabaquismo en los pacientes con EPOC supondría un ahorro de más de cuatro millones de euros a los cinco años. 

Por su parte, Leyre Gaztelurrutia, coordinadora del Grupo de Respiratorio de SEFAC (Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria) y secretaria de la junta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), explica que entrarían en financiación aquellos medicamentos con indicación para la cesación tabáquica, que tienen evidencia científica detrás.

Los expertos recalcan que el abordaje del tabaquismo es una tarea multidisciplinar. Señalan que el consumo de tabaco comprende muchas ópticas y a todas debemos ofrecer una respuesta con apoyo psicológico, conductual, gestual... y como no, con el farmacológico. El abordaje de la persona fumadora debe ser personalizado y adaptado a sus necesidades durante todo el proceso. Debe tener una duración mínima de un año y debe incluir tanto tratamiento farmacológico como cognitivo-conductual, tal y como ha mostrado la evidencia científica.

Desde el CNPT animamos al Gobierno español a incluir el tratamiento farmacológico del tabaquismo en la cartera de servicio, tal y como ocurre con otras patologías crónicas, y más teniendo en cuenta que continua siendo el principal problema de salud pública prevenible actualmente en nuestro país.