Fumar en el coche intoxica el aire por encima de los límites de la OMS

Al fumar mientras se conduce, los niveles de partículas del tabaco triplican el límite máximo recomendado por la OMS.

Todo apunta a que en breve las autoridades sanitarias irán prohibiendo el consumo de tabaco al conducir. Es de prever en vista de las conclusiones de los científicos sobre las consecuencias de fumar en el interior del automóvil.

El último estudio al respecto asegura que al fumar en el coche el aire se llena de partículas nocivas superando con creces los parámetros marcados por la Organización Mundial de la Salud. Se trata de una investigación de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido) que asegura incluso que el aire sigue siendo perjudicial para la salud aunque se bajen las ventanillas o funcione el aire acondicionado. Hay más de 4.000 productos químicos conocidos en el humo del tabaco; muchos de ellos son dañinos y por lo menos 40 pueden causar cáncer.

 Según Sean Semple –autor principal del estudio, que publica la revista Tobacco Control–, es más que probable que la exposición al humo del tabaco y a sus componente dañinos afecte especialmente a los niños que vayan en el interior del coche. Ocurre que los niños son el fumador pasivo más vulnerable dado el tamaño de sus pulmones, más pequeños, y el menor desarrollo de su sistema inmunológico.

Midiendo los desplazamientos de 17 conductores

 Para llevar a cabo la investigación se trabajó con 17 conductores voluntarios, 14 fumadores. Se les pidió que hicieran con su coche, durante tres días, sus desplazamientos habituales, y que lo hicieran como fuera su costumbre, fumando o no. Durante el experimento no viajaron niños. Hicieron cerca de un centenar de viajes, con una duración de cinco a 70 minutos (duración promedio de 27 minutos). Los 17 vehículos utilizados fueron en su mayoría coches familiares de tamaño medio. Los investigadores midieron los niveles de partículas cada minuto en la parte trasera del coche, a la altura a la que habría estado la cabeza de un niño. Se vio que en más de la mitad de los trayectos (49 de 85), el conductor fumaba hasta cuatro cigarrillos.

Durante esos 49 desplazamientos, los niveles de partículas del tabaco fueron de 85µg/m3 (microgramos por metro cubico), más del triple del límite máximo de 25µg/m3 recomendado por la OMS. Y no valía bajar las ventanillas o poner el aire acondicionado. Si el conductor solo fumaba un cigarrillo y viajaba con las ventanillas abiertas, el nivel de partículas seguía rebasando el límite de la OMS en algún momento del viaje.