Aprueban que se multe a los menores en Girona por fumar en la calle

La ordenanza prevé multas de hasta 300 euros para los menores de edad que sean sorprendidos fumando o bebiendo en la calle

El pleno municipal del Ayuntamiento de Girona ha aprobado en la noche del lunes la ordenanza de civilidad que, entre otras novedades, prevé multas de hasta 300 euros para los menores de edad que sean sorprendidos fumando o ingiriendo bebidas alcohólicas en la calle. La nueva normativa, aprobada con los votos de CiU y el PP, también deja claro que los menores no pueden circular por el espacio público llevando encima tabaco, alcohol o cualquier otra sustancia cuyo consumo sea nocivo para su salud, como colas u otros productos industriales inhalables.

La ordenanza también prohíbe a los adultos el consumo de alcohol en los espacios públicos, solo que en este caso la sanción que se les aplica es sensiblemente inferior a la de los menores, ya que se considera una infracción leve (en el otro caso se califica de grave) y la multa oscila entre los 50 y los 150 euros. A los mayores de edad no se les prohíbe fumar en la calle, pero sí se establecen multas de hasta 150 euros para las personas que arrojen colillas a la calle.

El alcalde Carles Puigdemont (CiU) ya anunció a principio del mandato que uno de sus caballos de batalla sería la lucha contra los comportamientos incívicos en la ciudad. Durante el 2011, su primer año de mandaato, el ayuntamiento interpuso 800 multas por este tipo de comportamientos (lo que supuso un aumento de casi el 50% respecto al año anterior) y, además, decidió dotarse de esta nueva ordenanza de cvilidad para tener más herramientas legales con el fin de perseguir conductas y comportamientos que hasta ahora no estaban contemplados en la normativa vigente.

Velo integral

Por ejemplo, también se prohíbe acceder o permanecer en las instalaciones municipales llevando velo integral, pasamontañas u otras prendas que dificulten la comunicación visual. No se permite ir completamente desnudo o con el torso sin camisa por la vía pública y se prohíben prácticas como colgar ropa sucia o lavada en los balcones u otros lugares visibles de la vía pública. Tampoco se deja quitar el polvo de alfombras, tapices, sábanas o cualquier otro tipo de ropa en balcones y ventanas que den a la calle.

El ayuntamiento de Girona también ha decidido multar con hasta 150 euros a los ciclistas que circulen por las aceras en las que no haya un carril bici y ha endurecido considerablemene las sanciones para aquellas personas que realicen sus necesidade fisiológicas en el espacio público, con multas que pueden llegar hasta los 1.000 euros.

Durante el pleno, Puigdemont recordó que la ordenanza está basada en la que se aprobó en Barcelona y la portavoz del PP, Concepció Veray, recordó que el ayuntamiento gasta cada año 300.000 euros en subsanar comportamientos incívicos.

Críticas de la oposición

Los portavoces de los grupos municipales de ICV y de la CUP, Joan Olóriz y Jordi Navarro, respectivamente, coincidieron a la hora de afirmar que la nueva ordenanza de Civilidad pone de manifiesto la «moral conservadora» o la «añoranza de volver a la moral de derechas» de CiU y el PP, que fueron los dos grupos que dieron apoyo anoche al texto.

Olóriz, en tono irónico, afirmó que ni el ministro de Educación, José Ignacio Wert, puede españolizar a los niños catalanes, ni el ayuntamiento conseguirá cambiar los comportamientos de los jóvenes a base de sanciones.

Fuente: El periódico