El Principado de Andorra prohíbe fumar en los espacios públicos

Bares y restaurantes podrán habilitar zonas para fumadores pero no podrán consumir bebida ni comida

Desde este jueves está prohibido fumar en todos los espacios públicos de Andorra, desde escuelas y hospitales hasta instalaciones de ocio como bares, restaurantes y discotecas. Así entra en vigor la ley contra el tabaquismo pasivo ambiental, que el Consell General (parlamento) aprobó el pasado 17 de mayo.

La ley surgió a raíz de la iniciativa legislativa popular, la primera que ha prosperado en Andorra, y necesitaba el apoyo del 10% del censo electoral. La iniciativa, que empezó a gestarse en 2010, obtuvo más de 2.000 firmas de ciudadanos con derecho a voto y supone un cambio sustancial en un país productor de tabaco en el que hasta ahora su consumo estaba permitido en todos los espacios públicos.

El texto sostiene que el país necesita "que haya un compromiso político fuerte que conlleve la adopción de medidas que protejan a todos los individuos contra la exposición del humo del tabaco", según consta en la exposición de motivos. En este sentido, la nueva ley reconoce de manera concreta el derecho de las personas "a no estar expuestas al humo del tabaco en contra de su voluntad" y, por lo tanto, garantiza el derecho "a no tener que sufrir los riesgos sanitarios inherentes a la inhalación de humo del tabaco emitido por terceras personas".

Áreas separadas para fumadores

La normativa da la posibilidad a los titulares de los establecimientos públicos y privados de crear áreas específicas, y muy restrictivas, para fumadores en función de la superficie y las condiciones de uso y de ventilación de los locales. Estas áreas deben estar físicamente separadas del resto de zonas y tener un sistema de ventilación independiente. En estas salas está prohibido prestar ningún servicio ni servir comidas o bebidas y además queda vetado el acceso a los menores de 18 años.

Hasta la fecha, el Gobierno ha recibido únicamente tres peticiones para habilitar estas salas especiales. En el caso de que los propietarios de bares, restaurantes y discotecas y otros establecimientos públicos y privados no puedan adecuar salas específicas independientes, la normativa obliga a convertir todo el local en un espacio sin humo.

Las infracciones por fumar en espacios prohibidos serán castigadas con multas de entre 30 y 500 euros, de entre 500 y 3.000 para aquellos que no habiliten correctamente las salas para fumadores, no señalicen las áreas donde se permite y no se permite fumar o toleren la presencia del tabaco en áreas vetadas. La normativa también establece multas de hasta 10.000 euros si se tolera fumar deliberadamente en áreas prohibidas o se permite la presencia de menores de edad en los espacios con humo.

Fuente: El Periódico